Pensadores
RAMIRO LEDESMA RAMOS
(ALFARAZ, ZAMORA, 1905 - MADRID, 1936). Ensayista y político. Frecuentó el Ateneo. En su adolescencia publicó la novela El sello de la muerte (Madrid, Reus, 1924), prologada por Alfonso Vidal y Planas, dedicada a Unamuno y marcada por la patología del suicidio; ese mismo año escribió El Quijote y nuestro tiempo, editado póstumamente (Madrid, Biblioteca Literaria de Tomás Borrás, 1971). En 1930 contestó a la encuesta vanguardista de La Gaceta Literaria, a cuyo director fue presentado por Arconada, y en la que colaboró con artículos de temas filosóficos y científicos, y ocasionalmente literarios (sobre Antonio Espina, Giménez Caballero, Jarnés), y con uno sobre «Cinema y arte nuevo», en el que cita a Léger. También encontramos su firma en
Atlántico, Hèlix y Revista de Occidente. En 1931, unos meses antes de la proclamación de la República fundó La Conquista del Estado, revista de título malapartiano, en la que colaboraron, entre otros, Juan Aparicio, Giménez Caballero y el futuro surrealista portugués Antonio Pedro, y Mateos con ilustraciones, y en la que se reprodujeron artículos de Marinetti, Cassou y Will Grohmann. Su último contacto con la vanguardia fue su presencia, en 1931, en el banquete madrileño a Huidobro. Posteriormente fundó las JONS, Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas, en las que militaron escritores como Juan Aparicio o José María Castroviejo y pintores como Pancho Cossío, y que se unificaron con Falange Española, organización de la que él terminó marchándose. Fue fusilado por los comunistas en Madrid a comienzos de la guerra civil.
Jose Antonio Primo de Rivera
Un patriota cuyo corazón solo estaba lleno del Amor a España y a su grandeza y cuyas aspiraciones de Libertad e igualdad
social, fueron truncadas una triste mañana en la prisión de Alicante, víctima del fuego de una guerra que él nunca quiso
para su Patria.
Su recuerdo, utilizado por unos y tergiversado por otros, merece un estudio imparcial para comprender el
verdadero valor de su pensamiento político y su reconocimiento como un luchador por España, sin que su nombre recuerde
demasiadas connotaciones del anterior régimen.
José Antonio Primo de Rivera Marqués de Estella era abogado, de los simples
postulados, pasó pronto al desarrollo teórico y luego a la acción política con la Falange, es sin dudas el adalid del
pensamiento nacional-sindicalista.
Su concepción del estado es democrática , ya que aunque postula la desaparición de los
partidos políticos por considerar que estos solo buscan el beneficio propio, no el de la comunidad. Defiende la formación
de un gobierno nacional, en la que derechas e izquierdas, se juntaran para trabajar por España.
Escribe en 1933 en el
diario "Fascio" un articulo que llama "Orientaciones hacia un nuevo estado, en el que da los primeros retazos de su
concepción del estado, centrado en la idea de Patria como unidad y totalidad histórica, de la que dicho estado debe ser un
instrumento basado en la cooperación y en la solidaridad, no en la lucha de clases o de partidos.
José Antonio critica al
Liberalismo, al que ve una excesiva preocupación por la libertad abstracta mientras que prospera la injusticia económica.